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	<title>Boletín 11 archivos - Sociedad Geográfica Española</title>
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	<title>Boletín 11 archivos - Sociedad Geográfica Española</title>
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		<title>Juan Víctor Abargues, un viajero del siglo XIX por el alto Nilo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[tasmanuser]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 May 2016 16:26:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos de boletines]]></category>
		<category><![CDATA[Boletín 11]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="bodytext">Estas pocas notas proceden del libro copiador de cartas del Consulado de España en Alejandría, único conservado en la Embajada de España en el Cairo (el resto del archivo ha sido enviado al archivo general del Ministerio de Asuntos Exteriores). Se refieren a Juan Víctor Abargues (valenciano, nacido en 1845) y son noticias fragmentarias, pues el libro contiene solamente cartas dirigidas por el entonces Cónsul General de España don Carlos Rancés y Villanueva, a los sucesivos ministros de Asuntos Exteriores del Jedive de Egipto. El texto es manuscrito, con letra picuda de fines del siglo XIX y en francés, lengua diplomática de aquella época.<br />
La primera noticia que se refiere a nuestro hombre data de 30-6-1876. El cónsul escribe a Cherif Pachá, Ministro de Asuntos Exteriores del Jedive, para proponer a Juan Víctor Abargues, del que dice que vive desde hace años en Ghirghé, en el Nilo medio, para agente consular en esa ciudad. Poco después (8-6-76) Abargues le comunica que no está interesado en el cargo y retira su petición, de lo que el cónsul informa al Ministro.<br />
Sin duda la explicación de esta renuncia se debe a la carta que el 26 de mayo de ese mismo 1876 el Cónsul dirige a Cherif Pachá diciéndole que Abargues, llegado al Cairo hace unos días, le ha entregado una carta del Subsecretario de Asuntos Exteriores español, recomendándole insistentemente al dicho Abargues, encargado por el Rey Alfonso XII de la misión “de adquirir con destino a los jardines de Su Real Casa una colección de animales procedentes de Oriente». En otra carta se habla de “animales del alto Nilo». El Cónsul pide al Ministro cartas de recomendación para Abargues, destinadas al gobernador y a los alcaldes de los pueblos. El Ministro le manda las cartas para los moudiriehs, (jefes locales), lo que el cónsul agradece.<br />
Mal empezó la expedición: el 15 de agosto el Cónsul relata a Cherif Pachá que las cartas de recomendación que el Ministro había extendido se le han perdido “entre otros objetos» al zozobrar la <em>dahabieh</em> (barcaza fluvial de vela) que lo llevaba Nilo arriba hacia Asuan. El cónsul pide nuevas cartas de recomendación, que el Ministro le envía enseguida.<br />
No hay más noticias suyas hasta el 23-7-1878, fecha en que el Cónsul Francés pide al Ministro información sobre una denuncia formulada por el Cónsul de Francia en Cairo, quejándose de que Abargues, (ya de vuelta a Ghirghé) se atribuye en la provincia el título de “Representante General del Gobierno Español en el Alto Egipto» y como tal ha firmado en el proceso contra un rais (patrón de barco del Nilo), proceso que fue rechazado por infundado por el tribunal local de Reneh. El Cónsul solicita información sobre la veracidad de esta denuncia. Por lo que se ve, Abargues seguía con sus deseos de ser agente consular, pero entre tanto el Cónsul había nombrado a otro.<br />
El 20 de agosto de 1879 el Cónsul remite al Ministro (Mustafa Fahmy) copia de una carta que le había enviado el tal Abargues “encargado por la Real Sociedad Geográfica española de realizar un viaje científico de exploración por el interior de áfrica central». El cónsul pide nuevas cartas de recomendación por duplicado para facilitar su misión en caso de necesidad.<br />
<strong>Abargues fue enviado por</strong> El 10 de octubre de 1879 el Cónsul acusa recibo al Ministro de las cartas<strong>la Real Sociedad</strong> de recomendación, que había envia-<strong>Geográfica a un viaje</strong>do a Abargues. Este le había res-<strong>científico a áfrica Central.</strong>pondido diciendo (cita textual de la carta al Cónsul): «por desgracia, son cartas de poca utilidad por su extremo laconismo. No dicen ni quien soy, ni cual es mi rango en la expedición, ni quien me envía a esas regiones, ni qué voy a hacer. Sólo dicen que se me ayude y no se me impida que viaje al interior. Las cartas no son del Ministro de Asuntos Exteriores, sino de Gordon Pachá, gobernador de Sudán, que da otras a quien le parece y solo sirven para Sudán» y pidiendo otras recomendaciones dirigidas a las autoridades de Suez, Suakin y Massawa, para quienes las cartas de Gordon no tienen valor alguno.<br />
Abargues se queja amargamente de que los jefes de las recientes expediciones belga e italiana han recibido cartas del mismo Jedive y se declara sorprendido por el poco aprecio del Ministro hacia la expedición española “al darle cartas que apenas bastarían a un traficante cualquiera».<br />
El Cónsul efectúa la gestión, pidiendo cartas iguales a las de las otras expediciones, insistiendo en que Abargues le ha sido recomendado por el Gobierno de S.M. el Rey y argumenta que “el gobierno del Jedive debe ayudar a la iniciativa privada y particular que quiere desarrollar exploraciones científicas de este tipo, que no benefician solamente a un pueblo, sino a todo el mundo civilizado». Por ello, pide nuevas cartas, más explícitas. El Ministro Mustafa Fahimi accede a la petición, pues el 25-IX-1879 el cónsul le acusa recibo de estos documentos.<br />
Al año siguiente, 3 de agosto de 1880, el Cónsul pide de nuevo al Ministro que dé órdenes para que no se pongan trabas a la entrada y salida de cajas con los bagajes de la expedición, en las aduanas de Suez, Cosseir, Suakin y Massawa, pues Abargues no está seguro aún de qué puertos va a utilizar ni qué camino tomará para comenzar la expedición. Once días después, (14.8.1880) el cónsul da las gracias al Ministro, que ha enviado el permiso de circulación pidiendo a los agentes de aduanas en los puertos citados que no pongan obstáculos a la carga y descarga de las cajas y bultos de la expedición, cuyo jefe es Abargues. Y también le agradece sus buenos deseos para el éxito de la expedición.<br />
Nada se sabe hasta año y medio después. El 5 de febrero de 1882 el cónsul comunica al ministro que ha recibido una carta de Abargues datada el 26 de noviembre de 1881 en Adua (Etiopía, al norte de Addis Abeba), pidiendo que el Ministro ordene a las aduanas de Suez que las diez cajas conteniendo instrumentos matemáticos y colecciones científicas no sean registradas. Cada caja lleva su número de orden y en ellas figura la inscripción: Real Sociedad Geográfica de España. Le pide asimismo que transmita esta orden al puerto de Alejandría, de donde saldrán las cajas para Madrid. No hay nuevas noticias de Abargues en el resto del libro copiador.<br />
<em>Carta original de los archivos de la Embajada, donde se cita la misión de Abargues.</em><br />
De estas informaciones puede deducirse en primer lugar, que la expedición de busca de animales para la Real Casa (probablemente para la casa de Fieras del Retiro) constituyó un éxito, a pesar del naufragio inicial, pues sin duda con base en ella, la Real Sociedad Geográfica le encomendó la segunda expedición. En segundo lugar, no sabemos exactamente el recorrido de esta expedición. Los puertos citados están en el mar Rojo: Quseir en Egipto, Suakin en Sudán, Massawa entonces en Etipoía, hoy en Eritrea. También parece que logró sus objetivos, como lo indica el envío de las cajas con el material científico y las colecciones recogidas.</p>
<p class="bodytext">Se sabe que Abargues volvió a Madrid, pasando antes por Roma, a finales de 1882, donde el año siguiente pronunciaría varias conferencias sobre los resultados de sus expediciones, que fueron recogidas en el Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid. Murió en 1920. Ojalá estas breves e incompletas notas sirvan para despertar la curiosidad de algún investigador que logre descubrir nuevos datos sobre este explorador y sus expediciones por tierras del Alto Nilo y de Etiopía.</p>
<p class="bodytext"><strong>Manuel Gómez de Valenzuela</strong></p>
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		<title>Un viaje por el Niger hacia Tombuctú</title>
		<link>https://sge.org/publicaciones/articulos/un-viaje-por-el-niger-hacia-tombuctu/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[tasmanuser]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 May 2016 16:26:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos de boletines]]></category>
		<category><![CDATA[Boletín 11]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La mayor parte de las opiniones que conozco coinciden: Tombuctú decepciona. Mi escaso inglés alcanza para entender las guías del Lonely Planet y allí lo dice claramente: cuesta mucho esfuerzo [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://sge.org/publicaciones/articulos/un-viaje-por-el-niger-hacia-tombuctu/">Un viaje por el Niger hacia Tombuctú</a> se publicó primero en <a href="https://sge.org">Sociedad Geográfica Española</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="bodytext">La mayor parte de las opiniones que conozco coinciden: Tombuctú decepciona. Mi escaso inglés alcanza para entender las guías del Lonely Planet y allí lo dice claramente: cuesta mucho esfuerzo llegar y es fácil sentirse decepcionado al alcanzar el objetivo, «disappointed» creo que es la palabra que utilizan. Incluso cualquier malinés sensato con el que hables, te recomienda que no vayas. Ya lo había leído en la magnífica novela «Cita en Tombuctú» (Ediciones Destino) y es verdad, sin duda Pep Subirós no la escribió de oídas.</p>
<p>Sin embargo, ahora que he estado en ese decepcionante lugar, puedo aportar mi opinión. Lo que en realidad sucede es que Tombuctú no existe, no al menos con los parámetros lógicos y sensoriales con que estamos acostumbrados a experimentar una ciudad. Por supuesto que hay una población que ostenta tal nombre, muy pequeña, situada a las puertas del Sahara, entre las charcas que deja el Níger, cuando asustado ante la perspectiva de enfrentarse al gran desierto, decide trazar una curva de 180 grados para volver de nuevo hacia el Golfo de Guinea, a sus húmedos y acogedores orígenes tropicales. Pero no es fácil verla, ni tan siquiera olerla como sucede con tantas ciudades árabes.</p>
<p>Por más que espigo entre mis recuerdos no consigo encontrar mi primer anhelo por esa ciudad, sólo acierto a apuntar que siempre quise ir. Pero sé que no es verdad, que ese siempre debe tener un origen, seguramente un libro de viajes o alguna leyenda; al fin y al cabo Tombuctú es más un mito que una realidad. Incluso es posible que ese deseo se lo deba a mi muy ilustre colega, el geógrafo árabe andalusí Al-Hasan-Ben Muhammad Al-Wazzan Al Fasi, más conocido en occidente como León el Africano, autor a mediados del siglo XVI de una &#8216;Descripción de áfrica y de las cosas notables que en ella se encuentran&#8217; (edición en castellano de «Hijos de Muley-Rubio») en la que habla, aunque poco, de Tombuctú.</p>
<p>Por el contrario, sí recuerdo con exactitud cuándo y por qué decidí definitivamente ir. Sucedió hace no mucho, cuando después de intentar imaginarla durante tanto tiempo pude por fin oírla, especialmente en discos de Alí Farka Touré como Talking Timbuktu, Niafunké o The River. De hecho, si he abierto el relato con una frase de este magnífico guitarrista malinés es porque desde que le escuché por primera vez me empezó a parecer que Tombuctú no estaba tan lejos, no podía resultar tan inaccesible como a primera vista parecía.</p>
<p>Aunque de eso sólo tuve plena consciencia después, sobre la pinaza, una piragua a motor que se deslizaba lenta y suavemente Níger abajo en dirección a la todavía lejana Tombuctú. El apagado ronroneo del motor Yamaha y el chapoteo del agua al chocar contra la ligera embarcación parecían reproducir la música que había escuchado con insistencia casi excluyente durante los meses anteriores. Música que entonces comprendí, y que parecía limitarse a reproducir melódicamente el discurrir del gran río sonoro desde las húmedas alturas de Futa Djalón hasta la Macina, la llanura de casi nula pendiente que sirve de umbral a Tombuctú, y que obliga al Níger a desparramarse en un inmenso delta interior confundiendo en un todo agua, tierra y cielo.</p>
<p>Poco a poco, esa identidad entre el río y la música se me fue presentando más y más fuerte. De hecho, a mis ojos y oídos el Níger y la música que se hace en sus orillas, el agua y su reflejo melódico, parecían confluir en un único cauce que recorriese todo Malí de norte a sur, desgranándose ambos como una suave letanía de desconocido origen que procediese del fondo de una suerte de memoria colectiva, y que tras fecundar un inmenso espacio girase para volver al misterioso y desconocido lugar del que surgió.</p>
<p>Y como el paisaje que enmarca el recorrido del Níger, la música del tronco mandinga se va haciendo más sobria a medida que el discurrir del río la empuja hacia el norte. Así, al igual que una descripción geográfica podría referir el tránsito del bosque tropical al Sahel cada vez más seco, para finalmente acabar describiendo el Níger como un cauce asediado por las dunas del Sahara; así Lucy Duran, en su estudio sobre la música de Malí y Guinea (Rough Guide to World Music, vol. One), habla del tránsito de sur a norte de los ritmos rápidos y voluptuosos de Guinea y de la música malinesa de lengua maninka a las más lentas melodías de origen bamana, que sirven de enlace con la cerrada música de las regiones desérticas, los blues de la tradición shongai y tuareg de los cuales el citado Ali Farka Touré es el principal representante.</p>
<p>Todas las sensaciones indican que poco de la sociedad y la cultura de esa zona de Malí puede entenderse sin la conjunción del discurrir del agua y de los sonidos, que se convierten quizá más que en ningún otro sitio, en metáforas de la existencia. El Níger asegura la supervivencia física, permite beber, lavarse, pescar, regar, moverse, transportar mercancías o producir electricidad; y sus periódicas inundaciones aportan el barro que ha hecho posible modelar arquitectónicamente la cultura sudanesa, con las ciudades de Djenné, Mopti o Tombuctú a la cabeza.</p>
<p>En cuanto a la música y la tradición oral, directamente emparentadas en su concepción tradicional, son la garantía de supervivencia como sociedad, puesto que a ellas se confía la historia, la memoria cultural, los valores y las formas de aprendizaje. Los jalis o griots, como castas o grupos sociales históricamente encargadas por linaje de la música y de la oralidad, son los detentadores de esa herencia y los encargados de difundirla, transmitirla y adaptarla. Pero no parecen ser los creadores absolutos sino los depositarios de una tradición, que se mantiene y perpetúa, con todos los mestizajes imaginables, en músicos como Salif Keita, Alí Farka Touré y muchos otros, aun cuando para estos últimos la música sea una elección y no una imposición sucesoria.</p>
<p>Tanto el río como la música y la oralidad parecen compartir un origen y un destino misterioso. El lento desfilar del Níger, con sus periódicas pero inexplicables crecidas era el reloj que marcaba el discurrir de la vida. Y esa vida convertida en historia, en memoria cultural de un pueblo, es la que los griots recogían en sus cantos no tanto como un conjunto de hechos individuales sino como un contínuo y rítmico sucederse de genealogías, de sagas en las cuales las individualidades se insertaban dentro de una matriz más amplia donde lo más destacado es el fluir.</p>
<p>Una avería producida poco después de dejar la ciudad de Djenné nos obligó a detenernos en un impecable poblado de barro, plagado de graneros alrededor de los cuales apuntaba el mijo. El calor y la humedad invitaban a esperar la reparación a la sombra del enorme karité junto al cual se había definitivamente detenido el vehículo; no obstante, emprendimos un corto paseo que nos habría de deparar uno de los momentos más interesantes del viaje. Una niña de no más de seis o siete años, con su pequeño hermano colgado a la espalda, demostró una increíble capacidad para reproducir cualquier frase en español, por muy larga y enrevesada que fuese. Así, ante nuestro entusiasmo, repitió durante un buen rato los refranes, trabalenguas, versos y trozos de canciones que le proponíamos, sin ningún error y exactamente con la misma entonación que nosotros imprimíamos, mientras reía alegremente nuestros inútiles esfuerzos por hacer lo mismo con su idioma.</p>
<p>Es inevitable preguntarse de dónde procede esa enorme capacidad de oír, de pegar las palabras y su musicalidad a la memoria, de venerarlas y paladearlas como tesoros que tienen un valor más allá de su sentido inteligible inmediato, más allá de un significado que se nos puede escapar pero que sin duda nos trasciende. Esa niña, con su capacidad de apreciar y de transmitir los sonidos sólo puede surgir de una sociedad que es plenamente consciente de que ha fiado su concepción del mundo a una de las más frágiles creaciones humanas: la palabra.</p>
<p>Esas palabras, melodías, cuentos y leyendas, al igual que el Níger, parecen atravesar tanto en el tiempo como en el espacio la sociedad malinense, sin pertenecer del todo ni a un lugar ni a un momento concreto. En ellos se encuentra, por tanto, la explicación de la pasada y de la actual sociedad así como las bases de su futuro, aun cuando sus propios miembros no conociesen a ciencia cierta, al igual que también les sucedía con el río, ni de dónde venían ni a dónde se dirigían.</p>
<p>No sé si las culturas del entorno del río se hicieron en el pasado esas preguntas sobre la procedencia y el destino de sus tradiciones. En cuanto a los europeos, especialmente los exploradores y las sociedades geográficas del XVIII y XIX, curiosos pero eminentemente prácticos, sólo se interesaron por el complejo discurrir del Níger, principalmente para ver si podía servir de vía de penetración hacia el interior del áfrica occidental.</p>
<p>Se tenían noticias de un curso bajo, el Djoliba de los bambara localizados en torno a la ciudad de Segú, así como de un delta en la actual Nigeria. Pero la desembocadura se encontraba al sur, mientras que desde el primer viaje del explorador escocés Mungo Park se sabía que el Djoliba fluía hacia el norte; y no era fácil prever un recorrido tan caprichoso que incluyese una curva de 180 grados en el límite del Sahara. De hecho, ni tan siquiera el ya citado León el Africano, que había llegado en uno de sus viajes hasta la mismísima Tombuctú y que incluso había navegado por el Níger, conocía con certeza el recorrido de este río, llegando a recoger informaciones que lo identificaban con el curso bajo de otro de los grandes misterios de la geografía africana: el Nilo.</p>
<p>Y sin embargo, nada más distinto geográficamente y en cuanto a sus repercusiones culturales que el Nilo y el Níger. El primero, tras recibir el inmenso caudal etíope del Nilo Azul en la actual Jartum se halla con fuerzas suficientes para afrontar el Sahara, empujando con él desde la Antigüedad a las civilizaciones nubia y egipcia hacia el Mediterráneo. Por el contrario, los reducidos aportes hídricos que a la altura de Mopti vierte el Bani en el Níger no consiguen infundir a éste la confianza suficiente como para atreverse a seguir avanzando hacia el norte y enfrentarse al desierto.<br />
Esta renuncia del Níger supuso que entre lo que los árabes llamaban Bil,d al Sudán la Tierra de los Negros y las culturas mediterráneas se estableciese un enorme muro de incomunicación, el Sahara, que sólo podía ser superado por los navegantes del desierto, los tuaregs, que hicieron durante siglos de intermediarios entre ambos mundos. Y así surgió primero la realidad y luego el mito de Tombuctú, lugar de ruptura entre el agua y la arena, entre la piragua y el camello, en donde nada había pero por donde todo debía pasar, centro imprescindible de comunicación pero del que nada o casi nada fiable se sabía.</p>
<p>Ese continuo tráfico de mercancías otro tipo de fluir generó una inmensa riqueza económica de la que poco queda. Pero también una enorme prosperidad cultural que afortunadamente ahora se está recuperando en una institución que lleva el nombre de uno de los más insignes sabios de la ciudad: Ahmed Baba. Como dice el canto de griot recogido por J.R. de Benoist en su libro»Le Mali» (L&#8217;Harmattan), y que traduzco del francés:<br />
«La sal viene del norte,<br />
El oro viene del sur,<br />
La plata viene del país de los Blancos,<br />
Pero la palabra de Dios, los hechos sabios,<br />
Las historias y los bellos cuentos,<br />
Sólo se les encuentra en Tombuctú»<br />
La primera noche que pasé en esa ciudad, después de una enorme tormenta que la dejó sumida en la oscuridad, y lo que es peor, silenció el ruidoso aparato de aire acondicionado que mal que bien refrescaba mi habitación, Tombuctú se llenó de sapos. Decenas, cientos de sapos saltaban a cada paso que daba entre la oscuridad. La habitación, el baño, los pasillos del hotel y lo que hasta hacía pocas horas era un ardiente arenal sin vida bullían de enormes sapos que salían de cualquier sitio, a aprovechar la inesperada agua que el cielo les acababa de regalar.</p>
<p>Como señala H. Biedermann en su «Diccionario de símbolos» (Paidós), en algunas leyendas los sapos aparecen como custodios de tesoros y de misterios. Hasta ahí llegaba Tombuctú para seguir preservando su propio mito, a proponer un supuesto juego del escondite al que después de soñar mucho tiempo ha conseguido finalmente llegar hasta ella. A seguir manteniendo la ficción de que no has visto nada aun cuando estés allí; a espetarte en tu propia cara que por mucho que mires Tombuctú sigue escondido a tus ojos detrás de sus casas de adobe, de sus calles sin asfaltar y de las tiendas de los tuaregs, del polvo y del calor asfixiante, de la arena y de los sapos.</p>
<p>El pequeño avión de fabricación soviética que nos sacó de Tombuctú contaba con las habituales recomendaciones de no fumar y de atarse el cinturón escritas en cirílico, y con unos pilotos rusos que parecían disfrazados como para actuar de extras en una mala película americana sobre la Guerra Fría. Al elevarse sobre el Níger permite contemplar una gran parte de ese curso que tanto intrigó hasta hace poco. Desde esa altura todo parece entenderse sin problemas: un curso bajo que fluye al norte, un delta al sur y una enorme curva que los une, y que en ese momento se extendía en parte ante mis ojos con su rosario de charcas y lagunas.</p>
<p>Pero no hay que olvidar que nuestra capacidad de volar es muy reciente, y que a pesar de esa supuesta superioridad física y mental que nos permite la altura siempre resultará inevitable preguntarse por el continuo fluir del agua. Al menos mientras recordemos la prodigiosa frase de Heráclito, en la que nos advertía de que el río en el que ahora nos introducimos no volverá a pasar jamás.</p>
<p>No creo que vuelva a Tombuctú. Ni siquiera sé si deseo volver. Pero estoy seguro de que me gustaría estar siempre volviendo, siempre envuelto en su misterio, preparándome para en otra hipotética visita, buscar también más allá de los sapos. Aunque lo cierto es que en ningún momento me decepcionó, «disappoint», que dirían en Lonely Planet.</p>
<p class="bodytext"><strong>Diego Barrado.</strong></p>
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		<title>Premios SGE 2001 y premiados</title>
		<link>https://sge.org/publicaciones/articulos/premios-sge-2001-y-premiados/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[tasmanuser]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 May 2016 16:26:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos de boletines]]></category>
		<category><![CDATA[Boletín 11]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por cuarta vez consecutiva, la Sociedad Geográfica Española concedió el pasado mes de noviembre sus premios anuales que fueron entregados a los galardonados el 13 de marzo de 2002 en [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://sge.org/publicaciones/articulos/premios-sge-2001-y-premiados/">Premios SGE 2001 y premiados</a> se publicó primero en <a href="https://sge.org">Sociedad Geográfica Española</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="bodytext">Por cuarta vez consecutiva, la Sociedad Geográfica Española concedió el pasado mes de noviembre sus premios anuales que fueron entregados a los galardonados el 13 de marzo de 2002 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En un acto presentado por la periodista Concha García Campoy, los miembros de la SGE premiaron las actividades y trabajos llevados a cabo por personas e instituciones dentro del mundo de la exploración, la geografía y los viajes.</p>
<p class="bodytext">La Sociedad Geográfica Española celebró la IV edición de sus premios anuales en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Al acto, presentado por la periodista Concha García Campoy, acudieron más de 300 personas, entre ellas destacados representantes de la cultura, la empresa, la investigación y la exploración de nuestro país.</p>
<p class="bodytext">Los premiados en el año 2001 han sido los siguientes:</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Internacional:<br />
a la antropóloga canadiense, Dra.Biruté Galdikas</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Nacional:<br />
al geógrafo Eduardo Martínez de Pisón</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Imagen: a la fotógrafa Cristina García Rodero</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Viaje del Año: a la Expedición Transgroenlandia 2001 , (Ramón Larramendi y José Manuel Naranjo)</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Iniciativa/Empresa:<br />
a la Fundación Oso Pardo (recogido por su presidente, Guillermo Palomero)</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Investigación: al Proyecto HOMINID Universidad de Barcelona (recogido por su fundador, Jordi Serrallonga)</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Publicaciones:<br />
a la Revista Altaïr y su Librería especializada en viajes,<br />
(recogido por uno de sus fundadores, Albert Padrol)</p>
<p class="bodytext">Miembro de Honor de la SGE: Jesús González Green , pionero de la aerostación en España</p>
<p class="bodytext">El acto de entrega tuvo en esta ocasión un carácter diferente a otros años. La cena tradicional se transformó en un evento solemne en el salón de columnas del Círculo de Bellas Artes, para permitir la participación de un mayor número de personas. Los premiados recibieron los galardones de manos de diversos miembros de la SGE. Todos tuvieron palabras de agradecimiento y apoyo para la SGE, en breves discursos con los que demostraron una vez más el espíritu que anima a la SGE: la curiosidad y el carácter pluridisciplinar que debe tener la exploración y el conocimiento del mundo.<br />
Tras la imprescindible sesión fotográfica de los premiados, siguió un animado cóctel servido en el mismo Salón de Columnas.<br />
Diversos medios de comunicación se han hecho eco del evento y han dedicado páginas a entrevistar a los premiados, entre ellos TVE,. ABC, El País, La Vanguardia, Tiempo o Marie Claire.</p>
<p class="bodytext">Se concede anualmente a las personas, empresas o entidades españolas que se hayan distinguido por su trabajo en favor de la divulgación geográfica y viajera, del entendimiento entre las distintas culturas a través del viaje y la investigación, de acuerdo con los objetivos que la Sociedad Geográfica Española propugna en sus Estatutos.</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Internacional:<br />
Dra.Biruté Galdikas</p>
<p class="bodytext">El Premio Internacional 2001 ha recaído en la antropóloga Biruté Galdikas, por sus treinta años dedicados al estudio de los orangutanes en su hábitat natural en Indonesia. Con este premio, la SGE quiere reconocer la trascendencia de uno de los proyectos de investigación más prolongados de cuantos se han realizado sobre un mamífero, pero también el tesón de Biruté Galdikas, su dedicación personal y su lucha sin tregua para proteger a estos primates en peligro de extinción y a su entorno.</p>
<p class="bodytext">Biruté Galdikas ha dedicado toda su vida a una misión: defender y preservar a los orangutanes y su hábitat en el bosque tropical. Cuando tenía 23 años conoció al famoso antropólogo, Louis Leakey y le pidió apoyo para comenzar a realizar un estudio sobre los orangutanes en Indonesia, un trabajo al que ha dedicado treinta años y que fue el tema de su doctorado en la Universidad de Los ángeles (California). Biruté Galdikas es conocida como uno de los tres «ángeles de Leakey» junto con Jane Goodall, que ha dedicado treinta años al estudio de los chimpancés, y Dian Fossey, ya fallecida, que dedicó diecinueve años de su vida a estudiar a los gorilas de las montañas.<br />
Galdikas nació en Alemania, de padres de origen lituano, pero creció en Toronto (Canadá). Biruté Galdikas en es la actualidad la máxima autoridad mundial en los orangutanes. Su área de estudio, que recibe el nombre de «Campamento Leakey», está situada en el Parque Nacional de Tanjung Puting, en Kalimantan, Borneo). Galdikas es una estudiosa de la antropología física, centrando su trabajo en desvelar los misterios de la naturaleza humana a través del estudio de los grandes monos. Durante sus treinta años de trabajo ha fundado numerosos grupos de apoyo a los orangutanes en todo el mundo y es profesora en la Universidad Simon Fraser. Ha escrito numerosos artículos para National Geographic y diversos medios científicos y divulgativos.<br />
El proyecto de investigación de Galdikas se ha convertido en una lucha sin final para proteger a una especie que se encuentra solamente en Borneo y al norte de Sumatra, y que son los únicos simios que hay en Asia, y unos de los parientes vivos más cercanos de los seres humanos, ya que comparten con éstos un 97,5% de su material genético.<br />
La mayor parte de las poblaciones de orangutanes se encuentran en Indonesia, cuyos bosques tropicales han sido destruídos o degradados en más de un 80% en los últimos veinte años. La población de orangutanes se estima en sólo 15.000-20.000 ejemplares, en comunidades cada vez más fragmentadas y aisladas.<br />
El primer trabajo de la Dra. Galdikas desde el Campamento Leakey hace treinta años fue conservar la población existente en la zona, ayudando a las autoridades a confiscar a los orangutanes que algunos miembros del gobierno tenían como mascotas para devolverlos a su entorno natural. Desde 1971 se han rehabilitado así más de doscientos orangutanes.<br />
El Proyecto ha permitido a la Dra. Galdikas realizar más de 150.000 horas de observación de los orangutanes salvajes y documentar las vidas de éstos a lo largo de tres generaciones. Como resultado de su trabajo han surgido docenas de nuevos puntos de vista sobre el comportamiento de los orangutanes, sobre su ecología y sobre su inteligencia. El Proyecto ha servido también de base para aquellos estudiantes indonesios, o de otros países, que desean realizar estudios de campo sobre orangutanes, monos, gibones y otros animales.<br />
Hacia mediados de los ochenta, el proyecto de Biruté Galdikas amplió sus objetivos fundando conjuntamente con un pequeño grupo de científicos y de personas que compartían su preocupación, la Orangutan Foundation International (OFI), en 1986. El objetivo de la OFI es contribuir al estudio, comprensión y conservación de los orangutanes y otros animales en su principal entorno natural: las selvas tropicales de Indonesia. En la actualidad, la OFI (cuya sede principal se encuentra en Los Angeles, California) dispone de sedes locales en Australia, Indonesia y el Reino Unido, así como representantes de campo en Argentina, Italia, Noruega, Corea del Sur y Suiza.<br />
En 1998, la Dra. Galdikas amplió el programa de la Fundación para la rehabilitación de orangutanes en el Parque Nacional de Tanjung Puting, fundando el Centro de Cuidados y Cuarentena para Orangutanes, un importante establecimiento médico y de cuarentena para estos animales, cerca de Pangkalan Bun, en Kalimatan.<br />
Tras múltiples gestiones, en 1998 la Dra. Galdikas consiguió persuadir al gobierno indonesio de que estableciera la Reserva de Lamandau, como nuevo lugar de suelta de orangutanes desde el Centro de Cuidados. Por desgracia, los esfuerzos de la Dra. Galdikas se han visto seriamente amenazados a causa de los recientes desórdenes políticos y económicos ocurridos en Indonesia. En los últimos cinco años, la adjudicación de concesiones ilegales incontroladas en la zona y los alrededores de Tanjung Puting supone una amenaza para la conservación del Parque y de toda la selva en la región.<br />
La Dra. Galdikas ha estado casada durante 23 años con su segundo esposo, Pak Bohap, un «jefe» Dayak, que es conocido por su conocimiento del bosque tropical. Tienen dos hijos, que en la actualidad se encuentran estudiando en los Estados Unidos y Canadá. Su hijo mayor, Binti Brindamour -hijo de su primer marido, Rod Brindamour, y que es de nacionalidad canadiensese encuentra actualmente en las selvas de Borneo, trabajando en la conservación de los orangutanes.</p>
<p class="bodytext">Orangutan Foundation International<br />
822 S. Wellesley Avenue, Los Angeles, CA 90049, USA<br />
Tel: 1 (310) 207-1655 Fax: 1 (310) 207 1556 E-Mail: redape@ns.net</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Nacional:<br />
Eduardo Martínez Pisón</p>
<p class="bodytext">Se concede anualmente a las personas, empresas o entidades españolas que se hayan distinguido por su trabajo en favor de la divulgación geográfica y viajera, del entendimiento entre las distintas culturas a través del viaje y la investigación, de acuerdo con los objetivos que la Sociedad Geográfica Española propugna en sus estatutos.</p>
<p class="bodytext">El Premio Nacional 2001 ha recaído en Eduardo Martínez de Pisón, uno de los más destacados geógrafos españoles, personaje clave del montañismo español y autor de numerosos trabajos de investigación sobre áreas glaciares de todo el planeta. La SGE ha querido reconocer su dilatada trayectoria profesional consagrada al estudio de la Geografía Física y en particular de los glaciares, así como a la formación de futuros geógrafos.</p>
<p class="bodytext">A Martínez de Pisón se le podría definir como un hombre enamorado de las montañas. Su estudio y su conquista han marcado su vida. La primera vez que las vio de cerca fue en su niñez, a pesar de que nació en Valladolid, en plena Guerra Civil. Desde allí las contemplaba de lejos y siempre deseó conquistarlas.<br />
Catedrático de Geografía Física de la Universidad Autónoma de Madrid, escritor, montañero y hombre polifacético, Eduardo Martínez de Pisón es un viajero vocacional que ha recorrido medio mundo realizando numerosos estudios de geografía física en sus viajes y expediciones a los más remotos escenarios del planeta.<br />
En 1991 recibió el premio Nacional de Medio Ambiente por sus estudios de geografía de la naturaleza y por la defensa de las montañas. Eduardo ha escrito mas de doscientas publicaciones, muchas de carácter científico y otras más divulgativas, siendo «Cuadernos de montaña» (Ed.Temas de hoy) y el «Territorio del leopardo» (Ed.Desnivel) sus últimas publicaciones.<br />
Martínez de Pisón es para muchos la personificación de lo que debería ser un geógrafo: un apasionado por descubrir todos los rincones del planeta para estudiarlos, sin poder resistirse a la aventura de la ciencia. Esto le ha llevado a recorrer parajes tan inhóspitos como Tierra del Fuego, la Antártida o Groenlandia. No ha dudado en vivir durante cuatro largos meses en el Tíbel, al pie del Everest o subir hasta los 7.000 metros para realizar junto con los españoles Pedro Nicolás y Jerónimo López el más completo trabajo que se ha realizado hasta la fecha sobre los glaciares de este rincón del Himalaya.<br />
En su faceta universitaria, empezó haciendo geografía urbana pero rápidamente comenzó a investigar sobre las montañas, primero sobre la Sierra de Guadarrama y el Pirineo y más tarde sobre los volcanes. Heredero de la tradición educativa de la Institución Libre de Enseñanza, Martínez de Pisón cree en las salidas a la naturaleza como la herramienta educativa más importante. Lleva ya casi cuarenta años formando a geógrafos en la comprensión del paisaje, asomándose diariamente al campo donde el geógrafo tiene su verdadera aula. Los glaciares son su gran pasión, por su belleza pero también porque su estudio y análisis nos pueden dar pistas de valor incalculable sobre la evolución del planeta. Martínez de Pisón es fundador del programa de Estudio de los recursos hídricos procedentes de la fusión nival en la alta montaña (ERHIN).<br />
Otra de sus facetas es la de asesor científico: ha participado en el programa de TVE «Al filo de lo imposible», en expediciones como la que se realizó al Polo Norte. Un premio con sabor a viaje y a exploración</p>
<p class="bodytext">Tantos años en la profesionalidad de la Geografía, en su constante ciclo de aprendizaje, investigación y enseñanza, me hacen suponer que este Premio debe ser un reconocimiento a esa larga dedicación, no siempre a favor de la corriente y más bien algo dispersa en asuntos y lugares. Un premio geográfico no deja de ser algo inusual. Es la geografía lo que me es profundamente familiar, aunque no tanto que premie a sus trabajadores. Pero, en suma, pese a tan razonable prudencia personal, el reconocimeinto que expresa me resulta especialmente grato por tener su referencia en algo que se ha hecho tan mío, en ese hábito de ir por la vida como geógrafo en vigilancia perseverante.<br />
Un reconocimiento que procede, además, de una Sociedad de amantes voluntarios de la geografía, espontáneamente, lo que sí tiene mérito. Pienso que es esta actitud de los asociados la que realmente merece un premio. Es emocionante e insólito. En toda profesión hay posibles cabalgadas por grandes horizontes, pero también mucho golpe de remo rutinario en las habituales galeras cotidianas. Un soplo de viento fresco y desinteresado es, entonces, un impagable alivio a los galeotes. Pero esa brisa no es tanto el premio en sí, sino un aviso del gesto y del paisaje del que viene.<br />
Una Sociedad, la SGE, con sabor a viaje y a exploración, en la que se detecta ese aroma característico de los grandes cuadros naturales, de panoramas remotos, de los nombres de lugares capaces de evocación. Ahí es donde habita la mejor geografía, la que se ha hecho en los viajes, en el fértil terreno de la frontera. Porque sólo es en este territorio siempre renovado, en este horizonte que se desplaza delante de nosotros conforme avanzamos hacia él, donde sigue siendo posible el descubrimiento.<br />
Esa capacidad de evocación llega únicamente desde un horizonte vivificante. Desde una geografía que aún tiene no sólo curricula que llenar, sino pasiones que cumplir, desde la vivencia de los sitios y la aventura de sus recorridos, repetidamentenuevos para quien los realiza. Desde el imán de sus enigmas y desde el gozo de sus paisajes. Donde se puede encontrar el sentido y el placer de la sustancia del mundo.<br />
A esta geografía es a la que doy ahora las gracias. A la que habla de conocimientos, impulsos y lugares en un albergue en el que aún habita la pasión. De esa sabiduría con tan viejo nombre, esta estancia es la que más aprecio.</p>
<p class="bodytext">Palabras de agradecimiento de Eduardo Martínez de Pisón en el acto de entrega del «Premio Nacional 2001» (13 de marzo de 2002).</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Imagen:<br />
Cristina García Rodero</p>
<p class="bodytext">Se concede al mejor trabajo geográfico o viajero realizados en el ámbito de la televisión, fotografía, vídeo, cine o cualquier otra técnica del mundo de la imagen. Se premia no sólo la calidad técnica, sino el espíritu que anima al trabajo.</p>
<p class="bodytext">Este año, se concederá a la fotógrafa Cristina García Rodero, por su brillante trayectoria profesional y por el conjunto de su obra fotográfica. Sus fotografías constituyen un valioso documento antropológico sobre la vida y costumbres de los pueblos.</p>
<p class="bodytext">Cristina García Rodero nació en 1949 en Puertollano (Ciudad Real) y a los 17 años se trasladó a Madrid, donde estudia pintura y se licencia en la facultad de Bellas Artes mientras que se inicia como fotógrafo en los laboratorios de los colegios mayores universitarios. Allí conoció a una generación de autores que conseguían censurar la censura de entonces sirviéndose de la estética surrealista, y comenzó con trabajos muy personales, como los retratos y desnudos que ella y su hermana María Gracia presentaron a varios concursos, y que fueron el principio de una trayectoria dominada siempre por un estilo propio, basado más en sus personajes que no en una estética determinada.<br />
Cristina García Rodero después de una larga trayectoria profesional, se ha convertido en una de nuestras fotógrafas más premiadas y reconocidas en todo el mundo. Sus fotografías están presentes en museos de todo el mundo, como el Centro Getty para la Historia del Arte y las Humanidades, que adquirió hace unos años 6.000 de sus fotografías. García Rodero alcanzó la fama y el reconocido prestigio con su libro «España Oculta», al que siguieron otros trabajos que la han descubierto como una experta antropóloga de los rituales sociales en todo tipo de culturas, de la España profunda a Haití.<br />
Su trabajo más reconocido es sin duda la investigación y recopilación sobre las fiestas, tradiciones y ritos en España, que le ha servido para darse a conocer en todo el mundo. En palabras del etnológo Julio Caro Baroja, en la obra de García Rodero «hay por un lado, reflejo de elementos rituales de la fiesta, con aspecto enigmático, medio burlesco, medio terrorífico. Por otro, ya en la pura expresión de la fe religiosa, imágenes captadas en pueblos que ocupan áreas geográficas precisas que tienen una concepción penitencial de la religión (&#8230;). En contraste, otras fotos reflejan una concepción alegre y amorosa. Aquí hay fotografías claras sobre estos puntos. En suma, con las fotos de Cristina García Rodero podría ilustrarse (o mejor fundamentarse) todo un largo curso de folklore español (Del libro España Oculta).<br />
En 1983 obtuvo el Premio Planeta de Fotografía por el conjunto de su obra y desde ese año imparte clases de Fotografía en la Facultad de Bellas Artes de la Complutense de Madrid. En 1984 obtiene también la Cátedra de Fotografía en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid.<br />
Su carrera es imparable: en 1988 gana el premio»Mejor Fotógrafo del Año» concedido por la revista Foto Profesional de Madrid, premio que repite en 1989, 1990 y 1991. En 1989 gana el premio al «Mejor Libro de Fotografía en los XX Rencontres Internationales de la Photographie de Arlès (Francia) por España Oculta (Lunwerg. Barcelona. 1989. Con prólogo de Julio Caro Baroja), su obra más conocida y premiada.<br />
En 1989 comienza también una larga lista de reconocimientos internacionales: Premio Eugene Smith de Fotografía Humanista en Nueva York (1989) por su proyecto sobre «Vida tradicional, fiestas, cultos y ritos en el Mediterráneo europeo», el premioDr. Enrich Salomon de Colonia (1990) , el Kodak Fotobushpreis (1990), el World Press Photo en la categoría de Arte (1993), Premio Kaulak de Fotografía (1995), Premio Nacional de Fotografía del Ministerio de Cultura en Madrid (1996), Premio Olorum Iberoamerican de Fotografía de La Habana (1996), Premio FotoGranPrix en Barcelona (1997), tercer premio World Press Photo en Amsterdam (1997), segundo premio Fotopres de la Fundación «La Caixa», en Barcelona (1997), Premio Bartolomé Ros a la mejor trayectoria profesional española en Fotografía (PHotoEspaña 2000) y Premio Godó de Fotoperiodismo 2000 otorgado por la Fundación Conde de Barcelona (2001).</p>
<p class="bodytext">España Oculta<br />
La pasión de García Rodero por la fotografía tiene su máximo exponente en «España Oculta», una inmensa colección de fotografías documentales sobre aspectos muy definidos de la vida española, centrados más en la vida que en los paisajes y ámbitos.<br />
Lo importante para esta fotógrafa son los seres humanos, sus creencias, sus fiestas y actividades en un marco popular y tradicional. Por eso, desde 1973 ha dedicado todo su tiempo y sus recursos, en un esfuerzo casi obsesivo, a captar el alma, la complejidad y la belleza de los pueblos y la gente de España en los momentos excepcionales de las fiestas. García Rodero ha hecho unos mil quinientos reportajes de fiestas, de pueblo en pueblo, la mayoría de las veces en solitario, y otras aconpañada por amigos, periodistas, fotógrafos o familiares.<br />
Sus trabajos ofrecen una visión muy personal, y consigue captar lo inesperado, lo insólito, con un clara simpatía que no oculta hacia las gentes rurales. Su archivo fotográfico, es un catálogo antropológico de indudable valor para las nuevas generaciones.<br />
Cristina ha logrado recuperar y salvar del olvido las tradiciones y la vida cotidiana de pueblos y aldeas como Acehúche, lbalá, Almonacid del Marquesado, Almonte, Amil, Bercianos de Aliste, Berga, Camuñas, Castrillo de Murcia, Ciudadela, El Ce-rro de Andévalo, Forcall, Garganta la Olla, Laza, Lequeitio, Lorca, Lumbier, Montamarta, Morella, Puente Genil, Ribarteme, Riofrío de Aliste, San Vicente de la Sonsierra, Yebra de Basa o Zarza de Montánchez, entre otros.</p>
<p class="bodytext">Premio SGE Viaje del Año:<br />
Expedición Trans-Groenlandia 2001</p>
<p class="bodytext">Se concede al viaje más interesante desarrollado o finalizado durante el mismo año que se conceden los premios o durante los anteriores si el viaje es de mayor duración. Se reconocen especialmente aquellos viajes que suponen una superación personal y el descubrimiento y alcance de nuevas fronteras geográficas para el hombre.</p>
<p class="bodytext">El premio ha recaído en la Expedición Trans-Groenlandia, la expedición polar española en total autonomía más larga jamás acometida. Fue llevada a cabo por Ramón Larramendi y José Manuel Naranjo, del 22 de abril al 23 de mayo de 2001, a bordo de un «trineo-catamarán» impulsado por cometas gigantes ideadas por los propios expedicionarios. La expedición logró recorrer 2.225 kilómetros en 32 días, sin depósitos previos, ni avituallamientos aéreos y sin vehículos de motor y consiguió batir el récord del mundo de distancia recorrida en un sólo día en el transcurso de una travesía polar.</p>
<p class="bodytext">A las 18:00 del día 23 de Mayo de 2001 el madrileño Ramón Larramendi y el canario José Manuel Naranjo alcanzaron el fiordo de Qaanaaq, completando, así, la travesía Trans-Groenlandia. Habían partido el 22 de abril del pequeño pueblo esquimal de Narsaq, en el sur de Groenlandia y durante 32 días lograron cruzar de sur a norte la isla: 2.225 km recorridos, sin depósitos previos, sin avituallamientos aéreos y sin vehículos de motor, lo que convierte a esta expedición en la travesía polar en total autonomía más rápida de la Historia.<br />
La travesía se ha realizado en un «trineo-catamarán» de madera y fibra de vidrio impulsado por cometas gigantes ideado por el propio Larramendi y que supone una verdadera revolución en las travesías de desiertos polares.<br />
Durante la expedición se batió el record del mundo de distancia recorrida en un solo día en el transcurso de una travesía polar. Así, el 4 de Mayo de 2001 los expedicionarios conseguieron recorrer 421 Km en 24 horas, superando en 150 Km la anterior marca que poseían los belgas Alain Hubert y Didier Dansercoer.<br />
La distancia media recorrida durante la expedición ha sido de unos 70 Km diarios que también han superado ampliamente los 43 Km de media que el noruego Borge Ousland realizó en 1997 en su travesía de la Antártida.<br />
Los expedicionarios recorrieron la isla durante tres semanas hasta alcanzar una altura de 2.750 metros situándose en pleno corazón del casquete polar groenlandés donde sufrieron temperaturas de hasta 39º C bajo cero. Desde allí prosiguieron su camino hasta alcanzar el fiordo de Qaanaaq en el norte de la isla. El frío y las tormentas, que alcanzaron más de 100 Km/hora, fueron los principales problemas a los que tuvieron que enfrentarse durante la travesía de la mayor isla del mundo.<br />
Esta expedición también se ha convertido en la cuarta travesía polar más larga de la historia sin avituallamiento, siendo por lo tanto, la expedición polar española en total autonomía más larga jamás acometida.</p>
<p class="bodytext">Ramón Larramendi<br />
Director de la Expedición Trans-Groenlandia 1987, este aventurero y deportista madrileño tiene una largo currículum ligado siempre a su pasión por las tierras polares.<br />
A sus 32 años, Larramendi no sabe todavía muy bien como explicar su pasión por el hielo. Con sólo 19 años realizó su primera incursión en el frío norte europeo: junto con un grupo de amigos logró que un mercante les transportara gratis hasta Islandia. Durante 33 días recorrieron 400 kilómetros del interior de la isla con esquís y arrastrando trineos de 400 kilogramos de peso. Sólo tardó un año en regresar: durante 55 días realizó una travesía de 800 km por el casquete polar groenlandés.<br />
Después de abandonar sus estudios de Geológicas, en 1990 comenzó su gran aventura. Con otros tres compañeros realizó la mayor travesía en torno al Polo jamás lograda hasta ese momento.Durante tres años recorrió el ártico americano desde Groenlandia hasta Alaska: 14.000 kilómetros de tierras frías desérticas y estériles. Veinte meses permanecieron en ruta, utilizando trineos de perros, esquís, canoas y sus propias piernas, convivieron con los esquimales, aprendieron su lengua, su cultura, su forma de vida.<br />
Larramendi ha realizado otros viajes por el ártico, sumando una estancia de más de cuatro años que le ha dado la experiencia suficiente para ponerse al frente del Centro de Información Polar, que cuenta con la más extensa documentación del país sobre las regiones polares. Además, Ramón organiza viajes turísticos y lo compagina con la elaboración de una gramática y un diccionario del groenlandés occidental al castellano.</p>
<p class="bodytext">José Manuel Naranjo<br />
José Manuel Naranjo es otro enamorado de las tierras polares. Deportista aficcionado al atletismo y al montañismo y otros deportes, cuenta con un amplio currículum de marcas personales en travesía de montaña con esquís, escaladas, péntatlon, carreras de perros con trineos, carreras de orientación, tiro con arma olimpica y marathon.<br />
Ha dedicado los últimos tres años a la aventura polar junto con Larramendi. Su primera experiencia en este campo fue en 1989 año en el que parcitipa en la expedición «Polaris 98» en Resolute (Canadá) a 75º de latitud Norte, una travesía con esquís de más de 100 km. por el mar helado del Paso del Noroeste. En 1989 participó como encargado de orientación y material de la expedición ártica «Nanuk 89» en las Islas Svalbard (Noruega) a 80º de latitud norte, organizada por la Escuela de Supervivencia Deportiva de Madrid.<br />
En 1999 participó en la 2ª Expedición española al Polo Norte Magnético con esquís y en el 2000 fue Miembro de la única expedición a nivel mundial que llegó al Polo Norte Magnético con esquís en el año 2.000.<br />
En ese mismo año participó en la expedición de TVE a Groenlandia para la filmación de un documental para el programa «Al filo de lo imposible». Una travesía de 600 km a través del casquete polar groenlandés realizada con catamaranes polares tirados por cometas.<br />
Finalmente, en 2001 participó en la expedición «TransGroenlandia 2001» que atravesó Groenlandia de Sur a Norte en total autonomía con un trineo arrastrado por cometas gigantes. En total 2.225 kms. en 32 días que la convierten en la travesía polar más rápida de la historia. Durante la misma se batió el record del mundo de distancia recorrída en un solo día en el transcurso de una expedición polar con 421 Km.</p>
<p class="bodytext">Más información:<br />
<a class="nav" href="http://www.greenland-adventure.com/trans_groenlandia.htm" target="_blank" rel="external">http://www.greenland-adventure.com/trans_groenlandia.htm</a><br />
<a class="nav" href="http://www.tierraspolares.es/" target="_blank" rel="external">www.tierraspolares.es</a></p>
<p class="bodytext">Premio SGE Iniciativa:<br />
Empresa: Fundación Oso Pardo</p>
<p class="bodytext">Se concede a aquellos proyectos de investigación, equipos e iniciativas de ámbito cultural y científico que potencien el conocimiento y difusión de la geografía, según el espíritu fundacional de la SGE.</p>
<p class="bodytext">Se ha concedido a la Fundación Oso Pardo por su contribución a la conservación y estudio del oso pardo, de su hábitat y su entorno cultural, básicamente en la Cordillera Cantábrica. La SGE quiere premiar sus trabajos y logros en la recuperación del oso y en especial el impulso de la educación ambiental y la formación con el fin de favorecer cambios de actitudes y facilitar el apoyo a la conservación del oso.</p>
<p class="bodytext">La Fundación Oso Pardo (FOP) es una ONG constituida en 1992 con el objetivo de contribuir a la conservación y estudio del oso pardo, de su hábitat y su entorno cultural. Sus actuaciones se desarrollan básicamente en la Cordillera Cantábrica, pero su alcance se está ampliando a otras poblaciones de oso amenazadas.<br />
El Patronato de la Fundación Oso Pardo está integrado por un grupo de profesionales e investigadores de muy diferentes ámbitos: biólogos, prehistoriadores, educadores, geógrafos y abogados.<br />
La Fundación Oso Pardo trabaja en el desarrollo de diferentes experiencias de gestión que demuestren la viabilidad de la coexistencia entre las actividades humanas y una población salvaje de osos.<br />
La FOP ha recibido fondos comunitarios a través de los programas «LIFE/Naturaleza» y LEADER II. Así mismo, cuenta con apoyo económico de: los Ministerios de Medio Ambiente y de Industria y Energía, las Administraciones de Castilla y León, Cantabria, Asturias y Galicia, algunos ayuntamientos cantábricos y patrocinadores privados.</p>
<p class="bodytext">Proyectos y actividades<br />
La Fundación Oso Pardo ha llevado a cabo tres grandes proyectos: Patrullas Oso, Proyecto «Oso y Miel» y Proyecto Huella:<br />
1.-Patrullas Oso: El proyecto tiene como finalidad combatir el furtivismo mediante el aislamiento social de quienes lo practican, el cambio de hábitos y valores de los cazadores locales y la vigilancia y control de la caza ilegal. Se ha conseguido desarrollar en diversos Cotos Privados de Caza una actividad cinegética controlada, compatible con la conservación del oso, asesorar los planes técnicos de caza y mejorar la formación de la guardería en todos los cotos incluidos en el área de distribución del oso pardo.<br />
2.-Proyecto Huella: Tiene como objetivo básico impulsar la educación ambiental y la formación con el fin de favorecer cambios de actitudes y facilitar el apoyo a la conservación del oso. El proyecto Huella introduce en los centros escolares el valor del patrimonio natural y cultural de los montes cantábricos y pirenaicos, apoyándose en cuidados materiales didácticos y con el asesoramiento permanente de especialistas en educación ambiental.<br />
3.Proyecto Oso y Miel: Se trata de catalogar las construcciones tradicionales que defendían las colmenas de la avidez del oso y de la compra de las más representativas para su mantenimiento, restauración y utilización en proyectos educativos y turísticos. Ya se han catalogado la mayor parte de los colmenares tradicionales de Asturias y el trabajo realizado mereció una mención especial en la convocatoria de 1998 de los premios «Tradiciones Populares» que otorga la Asociación de Amigos de los Pueblos de Asturias.</p>
<p class="bodytext">El oso amenazado<br />
En España, junto a Italia, Francia y algunos países asiáticos viven las poblaciones de osos pardos más amenazadas del mundo. Son además los únicos representantes puros de una de las tres líneas evolutivas del oso pardo en Europa y de las cinco que parecen existir en el mundo.<br />
Los factores de amenaza más importantes son la muerte de osos causada por personas, la pérdida y fragmentación del hábitat y el escaso número de osos cantábricos que facilita que ocurra la extinción como resultado del azar.<br />
Las poblaciones cantábricas de osos ocupan un área de cerca de 5.000 km2, con ejemplares erráticos que ampliarían el área hasta cerca de 7.000 km2. Hay dos poblaciones que se consideran genéticamente incomunicadas:</p>
<p class="bodytext">Zona Occidental: Asturias, Castilla y León y Galicia, desde los Ancares de Lugo, por el Oeste, hasta el Puerto de Pajares, por el Este. Abarca unos 2.600 km2, sobre todo en Asturias con cerca del 70% de la superficie. Censo superior a los 60 ejemplares, con una tendencia a la recuperación.</p>
<p class="bodytext">Zona Oriental: se extiende por unos 2.480 km2, desde Campoo de Suso (Cantabria), al Este, hasta el Puerto de Vegarada (Asturias) por el Oeste. Afecta a Castilla y León, Cantabria y Asturias. En torno al 85% de la superficie ocupada pertenece a Castilla y León. La Población oriental tiene un censo estimado en 20-25 ejemplares con escasísima reproducción y más del doble de machos que hembras. Tendencia poblacional estabilizada. Su futuro está gravemente amenazado.</p>
<p class="bodytext">Empleo, gestión y administración<br />
La fundación, a través de sus proyectos, contribuye a la creación de empleo en el medio rural. Actualmente trabajan en la FOP 20 personas del entorno rural que reciben formación específica y están equipados con el mejor material de comunicaciones,óptico y con un excelente equipo de montaña.<br />
La gestión y administración de la Fundación Oso Pardo corre a cargo de un equipo técnico de 5 personas que desarrollan su labor en la oficina central ubicada en Santander.</p>
<p class="bodytext">Fundación Oso Pardo<br />
Isabel La Católica 13. Entrlo. Drcha. 39007 Santander. Cantabria. España<br />
Teléfono: 34 942 23 49 00 / FAX: 34 942 23 50 48<br />
<a class="nav" href="http://www.fundacionosopardo.org/" target="_blank" rel="external">http://www.fundacionosopardo.org/</a></p>
<p class="bodytext">Premio SGE Investigación:<br />
Proyecto HOMINID. Grupo de orígenes humanos</p>
<p class="bodytext">A la persona o entidad que más se ha distinguido por su empeño en tareas de investigación o divulgación.</p>
<p class="bodytext">Este año se ha premiado al Proyecto «HOMINID. Grupo de orígenes humanos», cuyo impulsor y presidente es el antropólogo Jordi Serrallonga. La SGE premia su espíritu innovador y su carácter interdisciplinar, que ha permitido por primera vez en España englobar en un proyecto común a todos los expertos dedicados a la investigación y divulgación sobre el origen, evolución y comportamiento de nuestros antepasados: arqueólogos, paleoantropólogos, primatólogos, geólogos y etnólogos.</p>
<p class="bodytext">HOMINID Grupo de Orígenes Humanos se constituyó el año 1996 ante la necesidad de llenar un hueco existente en el seno de la comunidad científica de nuestro país. Se trata del primer grupo científico dedicado a la investigación y divulgación sobre el Origen, Evolución y Comportamiento de nuestros antepasados desde una nueva óptica interdisciplinar, es decir, coordinando en todo momento el trabajo conjunto de arqueólogos, paleoantroólogos, primatólogos, geólogos, etnólogos, etc.<br />
HOMINID nació con el objetivo de romper con el corporativismo y la falta de colaboración que hasta ese momento había reinado entre las diferentes disciplinas dedicadas al estudio del pasado, para finalmente, poder preparar de forma eficiente a los investigadores interesados en el estudio de los orígenes Humanos.<br />
La inciativa partió de un pequeño grupo de investigadores y estudiantes que, en una primera etapa, crearon una asociación sin ánimo de lucro con sede en la Universidad de Barcelona, con Jordi Serrallonga como Presidente, Jordi Nadal como Vicepresidente, Jaume Nadal como Secretario y Jaume García como Tesorero.<br />
Desde su fundación HOMINID contó con el apoyo incondicional de tres prestigiosos científicos que pasaron a ocupar la Presidencia Honorífica: el arqueólogo americano John Desmond Clark, el primatólogo Jordi Sabater Pi y el paleoantropólogo sudafricano Phillip Valentine Tobias. El Comité de Honor ha ido creciendo con la incorporación de otros profesores de diversas universidades. Paralelamente fue articulado un Comité Científico con una treintena de reconocidos investigadores nacionales e internacionales.</p>
<p class="bodytext">Objetivos<br />
-Potenciar, desde un marco interdisciplinar, la investigación científica sobre el Origen, Evolución y Comportamiento de los Homínidos.<br />
Promover y difundir conocimientos relacionados con la Evolución Humana<br />
Facilitar la cooperación entre todos los científicos (profesores, investigadores, estudiantes) que trabajan en relación a esta temática desde el ámbito de disciplinas diversas.<br />
Establecer vínculos con otras instituciones y organizaciones que cuenten con unos objetivos similares.</p>
<p class="bodytext">Investigación y Proyectos<br />
Tras cuatro años de investigación y actividades de divulgación ininterrumpidas, HOMINID fue seleccionado para formar parte, como Grupo de Investigación, del nuevo Parque Científico de Barcelona.</p>
<p class="bodytext">PENINJ SPANISH RESEARCH PROJECT<br />
Desde 1996 HOMINID forma parte del primer y único equipo de arqueólogos y paleontólogos español que trabaja en áfrica con un programa de investigación sobre el «Origen y Evolución del Comportamiento de los Homínidos Africanos». Las excavaciones se realizan en la región de Peninj, en la orilla occidental del lago Natron, en Tanzania, y los yacimientos son considerados, junto con los de Olduvai, entre los más antiguos del género Homo.</p>
<p class="bodytext">EXPEDICION HOMINID&#8217;99<br />
A GAPUWIYAK<br />
En verano de 1999 HOMINID organizó una experiencia científica a la comunidad de Gapuwiyak, un pequeño asentamiento de aborígenes australianos en la región de Amhem Land (Territorio del Norte). El estudio de la etnia yoingu permitió registrar muchos de los gestos y patrones que, con toda probabilidad, debieron ser compartidos por nuestros ancestros que habitaban nichos ecológicos parecidos.</p>
<p class="bodytext">TRABAJO DE CAMPO EN AFRICA<br />
HOMINID realiza diversos estudios de campo sobre el comportamiento de primates no humanos en su hábitat natural, concretamente babuinos y monos verdes.</p>
<p class="bodytext">PARQUE ZOOLóGICO BARCELONA<br />
HOMINID desarrolla varios programas de investigación en el Parque Zoológico de Barcelona con colonias de chimpancés, gorilas, orangutanes y babuinos.</p>
<p class="bodytext">
DIVULGACIóN CIENTíFICA<br />
Desde su fundación en 1996, HOMINID ha diseañado y realizado diversas exposiciones, participa en proyectos muesográficos, organiza cursos intensivos universitarios sobre diversas disciplinas y organiza conferencias, reuniones, seminarios y congresos.</p>
<p class="bodytext">
HOMINID Grupo de Orígenes Humanos<br />
Parque Científico de Barcelona<br />
Universidad de Barcelona<br />
C/ Adolf Florensa 8, 08028 Barcelona tel: 93 403 44 76. Fax: 93 403 45 10 hominid@pcb.ub.es <a class="nav" href="http://www.ub.es/hominid" target="_blank" rel="external">www.ub.es/hominid</a></p>
<p class="bodytext">Premio SGE Publicaciones:<br />
Revista Altaïr</p>
<p class="bodytext">Se concede a las revistas, editoriales, medios de comunicación de prensa escrita o periodistas que se hayan destacado por la difusión de la geografía y del conocimiento del planeta entre los españoles y en particular por aquellas iniciativas que potencien la difusión de la imagen de nuestro país.</p>
<p class="bodytext">Este año se ha premiado a la revista y librería Altaïr, especializadas en viajes, por su espíritu innovador y la calidad de sus publicaciones. Sus centros en Madrid y Barcelona son un lugar de encuentro de debate y de intercambio de ideas para todos los viajeros.</p>
<p class="bodytext">Altaïr es mucho más que una librería o una editorial. En 1979 el antropólogo Josep María Bernadas y el fotógrafo Albert Padrol, pusieron en marcha un sueño, un proyecto con el que buscaban acercar el mundo del viaje, con toda su magia y su atractivo, a los españoles, entonces poco viajeros.<br />
Comenzaron en Barcelona donde cuentan con una de las mejores librerías especializadas de Europa y continuaron en Madrid. Su librería, en ambas ciudades, se ha convertido en un centro de encuentro, un foro de debates y un lugar donde los viajeros y amantes de la literatura de viajes, antropología o naturaleza se encuentran como en casa. En ambas librerías se desarrollan también numerosas actividades que permiten la charla relajada, y el intercambio de información y experiencias.<br />
Desde hace unos años, se han abierto al resto del mundo gracias a su página web, en la que se puede consultar todo lo relacionado con la literatura de viajes, las guías turísticas publicadas en todo el mundo, y la música de los cinco continentes. La página cuenta incluso con un apartado especial dirigido a las librerías interesadas en el mundo del viaje, facilitándoles la consulta del fondo editorial de su distribuidora especializada. Con ello facilitan la relación con sus clientes habituales y muestran su catálogo a todos aquellos profesionales que deseen ampliar su sección de viajes.</p>
<p class="bodytext">REVISTA ALTAÏR<br />
La revista Altaïr introdujo hace años un nuevo estilo en la edición de revistas especializadas en viajes. Tras diversos cambios editoriales, desde 1999 ha vuelto a ser editada por la empresa Altaïr, y como monogáficos que combinan la actualidad y el enfoque personal que proporcionan los artículos periodísticos y reportajes, con la exhaustividad de las mejores guías turísticas.<br />
Hasta el momento, los títulos publicados son los siguientes: GRAN RIFT.(áfrica Mítica: Kenia, Tanzania, Etiopía, Uganda y Ruanda SICILIA. Carácter Mediterráneo. TIERRAS SAGRADAS. Los lugares más venerados del planeta. INDIA DEL SUR. Kerala, Tamil Nadu, Karnataka, Andhra Pradesh. YEMEN. Arabia mítica. BRASIL ATLáNTICO. Corazón negro. CAMINOS DE TOMBUCTú. Malí y Burkina Faso. TREKKING. Descubrir el mundo a pie. RUTA DE LA SEDA. De China a Turquía a través del Asia Central. MARRUECOS. La puerta del sur. MéXICO. El norte y las Tierras Altas. IRLANDA. Magia celta. HIMALAYA. Las puertas del cielo. PATAGONIA. La tierra del fin del mundo EL NILO. El gran río de áfrica VIETNAM. El país de la esperanza IRáN. La encrucijada de oriente PERú. Un viaje hacia el corazón de los Andes</p>
<p class="bodytext">COLECCION ALTAÏR<br />
Altaïr lleva varios años publicando en castellano la mejor literatura de viajes, en la que se incluyen clásicos como Greene, Steinbeck o Alexandra David-Neel, pero también jóvenes autores contemporáneos.</p>
<p>Barcelona: C/ Gran Vía, 616,<br />
Madrid: C/ Gaztambide, 31.<br />
<a class="nav" href="http://http.//www.altair.es" target="_blank" rel="external">www.altair.es</a></p>
<p class="bodytext">Miembro de Honor de la SGE:<br />
Jesús González Green</p>
<p class="bodytext">Se concede a los españoles que se hayan distinguido por toda una vida dedicada a la divulgación geográfica y viajera y a fomentar el entendimiento entre las distintas culturas a través del viaje.</p>
<p class="bodytext">Este año, se ha decidido nombrar Miembro de Honor de la SGE a Jesús González Green, pionero del deporte de la aerostación en España, poseedor de la Licencia de Vuelo número 1 de nuestro país, y reportero con una amplia trayectoria profesional. La SGE ha querido premiar su espíritu audaz y siempre siempre dispuesto para nuevas experiencias. González Green ha participado en diversas hazañas y expediciones, como la primera travesía entre Europa y América en Globo llevada a cabo en 1992.</p>
<p class="bodytext">Jesús González Green es uno de esos personajes que en otro lugar y en otra época serían calificados de héroes. Su vida es un contínuo récord y una búsqueda. Como periodista, comenzó a trabajar en TVE en 1969, y ha dejado su huella humana y profesional en programas tan emblemáticos como Objetivo, Secuencias del mundo, A toda plana, 24 horas, Primera página, Dossier, Los reporteros y En portada. González Green se ha jugado la vida en puntos tan conflictivos como Yemen, Chad, Siria, Angola, Rodhesia, Afganistán, El Salvador, Zaire y Nicaragua, entre otros puntos calientes del planeta. González Green dejó TVE hace unos años pero no la producción de documentales con productoras privadas, como Transglobe Films con los que ha producido una serie de cinco capítulos de «Cinco semanas en globo», basada en parte, en la obra homónima de Julio Verne.<br />
Entre sus libros destacan: «Historia del Caballo» (Premio literario Jerez de la Frontera 1968), » España Negra», «Vida de un reportero», «Los habitantes de la Marisma» (Irak), «Dentro del Viento», «El Golfo en Globo (Guerra IránIrán)», «Condenados Periodistas», «Con los vientos alisios. (Travesía del Atlántico en globo)»,</p>
<p class="bodytext">CONDECORACIONES<br />
Salvamento de Náufragos (bronce).<br />
Medalla al Mérito Aeronáutico Carlos Meyer Baldo (Venezuela).<br />
Cruz de la Orden del Mérito Aeronáutico (España).<br />
Laigther than Aire Award. EEUU.<br />
Diploma Montgolfier Federación Aeronáutica Internacional.<br />
Medalla Saint Exupery (Francia).<br />
Medalla de Oro al Deporte Aéreo.<br />
Medalla al Mérito Aeronáutico (Andaluc.).<br />
Insignia de Oro y brillantes (Asociación Española de Pilotos).</p>
<p class="bodytext"><a class="nav" href="http://globo.info/principal.htm" target="_blank" rel="external">http://globo.info/principal.htm</a></p>
<p>La entrada <a href="https://sge.org/publicaciones/articulos/premios-sge-2001-y-premiados/">Premios SGE 2001 y premiados</a> se publicó primero en <a href="https://sge.org">Sociedad Geográfica Española</a>.</p>
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