FÍSICA Y DIRECTORA EN EL MAX PLANK
LA REVOLUCIÓN DEL SOL LÍQUIDO
Desde pequeña, Beatriz Roldán mostró una curiosidad incansable por comprender el mundo que la rodeaba. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, ella prefería desmontar radios y relojes para investigar qué había en su interior y construir pequeños robots. Este afán por descubrir cómo funcionaban las cosas y crear otras nuevas fue el primer paso hacia su futuro como científica.
Roldán se ha convertido en la primera mujer en dirigir un departamento del Instituto Fritz Haber, de la Sociedad Max Planck de Berlín. Esta nieta de mineros asturianos, y madre de mellizos, centra su investigación en el desarrollo de nanomateriales catalíticos para procesos sostenibles, como la producción de hidrógeno verde y la conversión de dióxido de carbono en productos de interés industrial como el etanol.
Pero, ¿y qué tiene que ver todo esto con la Geografía? Estos avances son fundamentales en la búsqueda de energías alternativas y en la reducción de la dependencia de combustibles fósiles. Roldán ha enfatizado el potencial de España para liderar en la producción de hidrógeno renovable, aprovechando sus recursos naturales y su ubicación estratégica. Según ella, «España está en una situación privilegiada para fabricar sol líquido». Esto significa usar la energía solar que tenemos en abundancia para transformar agua en hidrógeno, que luego se puede transportar, como un líquido, el amoniaco. Su trabajo no solo tiene implicaciones en el ámbito de la física y la química, sino que también impacta en la geografía económica y ambiental, al promover un modelo energético más sostenible y descentralizado que puede redefinir las dinámicas territoriales y económicas.
Investigaciones para mejorar la eficiencia de materiales catalíticos que se usan para producir H2 pueden poner a España a la cabeza de Europa en independencia energética, algo que vemos con los actuales conflictos bélicos como una necesidad urgente.