Sergio García-Dils

Sergio García-Dils: “La espeleología es un tipo de investigación que todavía requiere de la participación directa del explorador”

Como arqueólogo comprometido con la Antigua Roma en su trabajo diario en Écija, Sergio García-Dils se refiere a la espeleología como una gran desconocida “dentro del rico y variado mosaico de disciplinas que constituyen la exploración geográfica”. Por joven, a pesar de los más de 120 años que, a pesar de todo, lleva practicándose en España. O por sus diversas caras: “a menudo considerada
demasiado deportiva por los científicos, y demasiado científica por los deportistas”. Sea como sea, ya se está encargando este espeleólogo, también polifacético, en defender una especialidad en la que es experto y que todavía permite “la exploración geográfica en su sentido primigenio, permitiendo llegar a los últimos rincones del Planeta nunca hollados por el pie del ser humano”.  Un tipo de investigación en el que todavía es imprescindible “la participación directa del explorador, sin que aún se hayan desarrollado tecnologías que permitan la exploración completa de forma remota”. Un trabajo en equipo, en el CAVEX Team, con quienes lleva 20 años, al que hizo referencia también en su discurso a la hora de recibir el Premio Viajero del Año SGE 2016.

El explorador de las profundidades

“Para proteger hay que conocer”, dice este arqueólogo, espeleólogo  y miembro de la SGE, que en 2015 consiguió recorrer las cuatro grandes simas del valle glaciar de Orto-Balagán (Cáucaso Occidental). Su curiosidad por llegar al corazón del planeta le ha permitido llegar más allá de los 2.000 metros de este sistema subterráneo, la única cavidad natural conocida hasta el momento que alcanza esa distancia, y ostentar el récord mundial de profundidad (y los 4 anteriores). García-Dils (Sevilla, 1971) lleva toda la vida compaginando su trabajo bajo tierra con su labor de arqueólogo municipal en Écija, donde coordina las excavaciones de 5.840 metros cuadrados de un asentamiento del siglo VIII a.C. La ciencia y la espeleología le deben a su equipo el descubrimiento de 12 especies de seres vivos, habitantes sin catalogar de las profundidades de la Tierra.